viernes, 11 de mayo de 2012


LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA EN EL CODIGO ESCRITO.

Si bien el código escrito ha sido definido como un sistema de signos que sirve para transcribir el código oral, en el primer capítulo (Describir al escribir), el autor nos muestra como el código escrito se diferencia del oral, para formar así “un código completo e independiente”, por ejemplo cuando se escribe es necesario hacer un colador a la información, estructurarla, escoger las palabras adecuadas, mientras que en el código oral es más factible la posibilidad de redundar en la ideas, saltar de un tema a otro, utilizar palabras de acuerdo al publico al cual se está dirigiendo.

Según el autor, en los primeros estudios (BELLO, 1947; REAL ACADEMIA, 1973) podemos observar como el análisis del código escrito se basaba básicamente en tres aspectos, que son: fonética y ortografía, morfología, y sintaxis y léxico; luego vinieron unos estudios posteriores donde se enlazaron nuevos aspectos con respecto al código, las reglas de adecuación, coherencia, y cohesión, las cuales para mi hacen parte del conjunto de reglas más importantes a la hora de escribir, ya que estas son las encargadas de conectar las diferentes frases y enunciados entre sí, y luego velar porque estas tengan un sentido.

Luego el autor da a conocer las  teorías de Vigner y Scinto, sobre el código escrito, de las cuales se puede relacionar que ambos, bien sea desde campos distintos (óptica de la didáctica de la expresión escrita y psicolingüística) plantean el código como un campo autónomo con respecto al oral.

Pero ¿Cómo se adquiere el código escrito?, según el autor “la comprensión lectora es la habilidad lingüística que está más relacionada con la expresión escrita y que es la actividad didáctica que parece ser más efectiva para la adquisición del código”.  Sobre este punto y ya que estos son los estudios más recientes que se han realizado, pienso que la metodología aplicada en los colegios,  en mi caso y en el de algunos compañeros más, está, como dicen por ahí “mandada a recoger”, ya que esta se centra más en el código escrito como una serie de reglas, las ya mencionadas al inicio de este texto, es decir, ¿cómo puedo escribir algo?, si a pesar de saber la reglas gramaticales, como se escriben las palabras, y como deben conectarse, no tengo la capacidad de utilizarla en un contexto. Según varios estudios mencionados por el autor, la lectura en el proceso de aprendizaje del código escrito, se encuentra por encima, es decir, ofrece mayores resultados que otros procesos como practicas de escritura, corrección, gramática, u ortografía. Si bien es cierto que pueden aplicarse, pero en menor grado o intensidad que la práctica de la lectura.

Pero sin bien es cierto que la lectura es el más importante de los procesos a la hora de aprender el código escrito, “no todos los lectores son buenos escritores”, y es allí donde el autor plantea en el capitulo (Leer como un escritor), citando a Miller y a Smith, la teoría del “aprendizaje espontaneo”; el cual posee una serie de características como: incidental, sin esfuerzo, vicarial, en colaboración, inconsciente, lengua en uso y pertenecer al grupo, donde todas pueden ir de la mano, allí Smith hace énfasis en el último punto, pertenecer al grupo, ya que afirma que los niños primero aprenden a hablar como sus padres, luego como sus compañeros y amigos, y más adelante como alguna persona que admiren como un superhéroe o algo parecido, es decir, el aprendizaje tiene una motivación intrínseca, de cada persona. Y es allí donde el autor plantea las maneras de escuchar, como un emisor o como un receptor.

Luego el autor retoma el código escrito, ya habiendo explicado el termino de escuchar como un emisor, que es cuando el niño escucha a su superhéroe y lo quiere de alguna manera imitar, nos plantea la posibilidad, a modo de sugerencia, y la cual pienso aplicar de ahora en adelante, la posibilidad de “leer como un emisor” (“como un escritor”),  leemos como un escritor cuando pertenecemos al grupo de personas que nos interesa saber escribir como el autor.

Seguidamente el autor hace un paralelo entre las teorías de Smith y Krashen, de las cuales toma como conclusión que la única manera de adquirir el código escrito es leyendo, y bajo un proceso de adquisición, el cual es un proceso natural cuando hacemos una lectura, pero el cual debe basarse en los contenidos, mas no en las formas, es decir, si a alguien le gusta leer a Julio Cortázar, tiene motivación (un punto muy importante) al leerlo, y le interesa comprender los contenidos de lo que escribe, mas no las formas, aunque inconscientemente lo esté haciendo. Y luego en escritos posteriores, el lector tenga la capacidad de utilizar tanto palabras como formas antes vistas en algún texto de Cortázar.

Podemos percibir entonces, la importancia que tiene la lectura en el momento de aprender el código escrito, y como la gramática y las reglas pasan a un segundo plano, sin dejar de ser importantes, si queremos ser buenos escritores, debemos leer, leer, y leer como emisores y tener una gran motivación a la hora de hacerlo.

David Gutiérrez Giraldo.